Hemos pasado una semana de vacaciones en esta casa. No cabe duda de que el alojamiento es tal y como aparece en las fotos: un espacio cómodo, abierto, luminoso, diseñado y decorado con mucho gusto... Sin embargo, las fotos no le hacen justicia al entorno. Hay que estar allí para valorar un entorno inmejorable, tanto las vistas como el disfrute de la presa son extraordinarios. Realmente es como estar en una playa privada, con fácil acceso y en la que puedes disfrutar de un baño, kayaks, total tranquilidad...
Lo mejor, sin duda, son los anfitriones. Siempre atentos y disponibles, al tiempo que te permiten total intimidad. Hacen que te sientas como en tu casa.
André y Ana, os deseamos mucha suerte en esta aventura que iniciáis con tanta ilusión y cariño.
Muito obrigados,
Óscar, María, Álvaro y Jaime.